Flores viajeras: La azalea.

Fotografía de Nacho Rovira, https://alasyviento.es/

Un nuevo relato de las Flores viajeras que trajo Nacho Rovira, en su mochila, que clasifiqué en un catálogo y de las que cada mes hago un pequeño relato.

La azalea. Una maravilla de planta. De colores desde el blanco, rosado al rojo o violeta. Tonalidades cálidas y de la gama de rojizos, violáceos, excepto las blancas. Su flor es en distintas variedades, algo rizada en su extremo, incluso ribeteada en otro color. Sus hojas apenas se ven cuando florecen…Hay tantos cultivares, que podemos encontrar multitud de ejemplares.

El de la fotografía, a pesar que lo examinamos diversas personas, no llegamos a ponernos de acuerdo en qué variedad concreta era. Consultando diversa bibliografía, no me extraña, tiene más de 1000 miembros esta familia, sí, más de 1000…

Y hablando de familias, pertenece a las ericáceas y del género de los rododendros. Procede de China y de la zona del Himalaya. Les encanta las regiones montañosas para vivir, como por ejemplo, los Alpes o Pirineos y no temen el frío. Normalmente, las admiramos en jardines del norte de Europa. En la zona mediterránea podemos tenerlas, pero por las condiciones climáticas y de suelo, no acaban de adaptarse. Prosperan más en zonas más frescas. Quizás por ello, los mediterráneos suspiramos por ellas, y los nórdicos por nuestras adelfas que crecen por doquier y es planta resistente, típica de separación en nuestras autopistas! Tal vez, siempre queremos lo que no está a nuestro alcance…Y por cierto, ambas plantas…venenosas! Ojo con flores y hojas! En este blog hay una sección de flores y gastronomía, pero hay que ir con mucho cuidado y documentarse muy bien antes de comer plantas!

Y un poquito de historia. No encontramos rastro de la azalea en la mitología grecorromana, pero sí en las historias de numerosos exploradores, botánicos y aventureros del siglo XIX y XX, que como muchas veces leemos, hacían cualquier cosa con tal de traer estos bellos ejemplares a Europa.

Dominique Pen Du, Le petit livre des fleurs. Ed. Chêne

En la nomenclatura del naturalista Carl von Linn, la vinculaba curiosamente con las rosas, así la palabra rododendro proviene etimológicamente del griego rhodon, que significa rosa, y dendron, árbol, es decir, el árbol de las rosas. Bonito. De todas formas, a pesar de su relación y parentesco, actualmente las azaleas, las distinguimos de los rododendros, ya que son más pequeñas y de hoja caduca.

En el poético lenguaje de las flores la azalea y el rododendro tienen el significado de la primera confesión de amor.

Siempre hago una pequeña mención de mi relación con cada planta. Azaleas he tenido un montón en pisos de ciudad. Han malvivido, ya que dentro de una casa es muy improbable que esta planta pueda crecer en condiciones. De todas formas, los meses que han estado en el salón debo decir, me han alegrado la vista totalmente. Manteniéndolas húmedas, viven bastante tiempo.

Este año conseguí que subsistieran y ahora tengo tres, bajo la sombra de un saúco con la esperanza que puedan continuar su existencia. Justo esta semana echaron varias flores…

Este post lo acabo de una forma distinta. Con un poquito de arte, que siempre es agradable. Muchos artistas a lo largo de la historia han usado flores y plantas para sus pinturas, esculturas, música o literatura. Hoy elijo la pintura. Una de Charles Rennie Mackintosh, un pintor de mis preferidos. Su título es Estudio de un rododendro de 1915.

Pic de internet

Aunque lo cierto es que siempre prefiero la naturaleza.