Flores desde Berlín.

Bellísimo jardín en Berlín (Grünewald) de Ester y Wolfgang. Llegas a través del bosque después de dejar el centro de la ciudad con el S-Bahn. Te pierdes por mil callejas llenas de pequeños y agradables jardines. Hay siempre silencio. Quizás el rumor de las hojas. Algún pájaro tuerce el cuello para mirarte para después picotear alguna semillita del bosque. Plena ciudad. Berlín. Espacios de calma y a su vez de vitalidad. El jardín de mis amigos, esta vez en una primavera pasada.