Paseo por Masarbonès (Tarragona)

Donde habita la tranquilidad. Silencio. Atardeceres de ensueño. Olivos y algarrobos. También higueras. En primavera las carolinas mecidas por suave viento exhalan un perfume fino y de calidad. Márgenes y casetas de roca con lirios germánica violeta en el techo para sujetar. Tierras rojizas y calcáreas. Serenidad.

Este paraje entre El Vendrell y Valls es un auténtico paradiso. Un poco olvidado entre montañas. En los tiempos que vivimos, conviene.

El aparente aburrimiento invita a grandes tesoros: buenas lecturas junto al fuego, pintar una acuarela, hacer una buena mermelada con frutas de la época, hacer pan o el roscón de Reyes, confitar olivas, cultivar un buen huerto. Nos hemos olvidado de lo esencial. Volver a la naturaleza.