Paseo con flores de Navidad en Barcelona.

Cae la tarde. En la oficina solo quedamos la señora de la limpieza y yo. Bueno, ya está bien por hoy. Me quedo charlando un poco con María. Me comenta que los empleados de la segunda planta lo ensucian todo de forma increíble. Ella, está mejor. Su salud. Las últimas analíticas son buenas. Es un encanto.

Salgo del macroedificio. Las luces de Navidad me recuerdan mi carita de niña al verlas. Siempre esperando brillar mágicamente una estrellita, un sueño, que aún está por descubrir…

Cambio de rumbo. Me voy a la Fira de Santa Llúcia, el mercadito de Navidad típico de Barcelona. Y lentamente, sin prisa me dejo guiar por la lucecitas doradas sin rumbo… Me encanta perderme por ese laberinto de callejuelas con historia. En Navidad son más bonitas y entre penumbras y luces sigo avanzando, escuchando músicas en la calle…mirando mil árboles de Navidad y una inundación de flores como un estallido botánico en el centro de una ciudad…

Es tarde, pero decido volver caminando a casa. La temperatura es ideal, ha llovido y todo está nítido…las ponsetias me acompañan…