Rosa Admiral de Tantau

Dedicado a Amparo Mauri, gran cultivadora de rosales a quien admiro por su pasión en sus cuidados.

La bella rosa roja Admiral de la colección alemana de Tantau.

Todas las rosas, los rosales tienen una belleza única. No en balde tantas personas las adoran y hay gran producción literaria y musical dedicada a ellas. Desde tratados para su cultivo, novelas, poesías y tantas melodías se han recreado en ellas!

Esta rosa nació en el jardín el mayo del 2020, en plena pandemia, Covid19. Tristezas infinitas, muertes, miedo por la vida misma.

Pero este rosal decidió ofrecer su belleza estos días, quizás para recordar que a pesar de la incertidumbre de nuestros días, hay cosas hermosas que aportan algo positivo y con luz para vivir. Yo soy de las que me apunto a la belleza de la vida e intento eludir y rehuir de todo lo malo. Éste ya viene solito en la vida! Mejor no llamarle y estar alejado del mal.

Vuelvo a mi bello rosal. Creció el primer tallo algo débil y casi no podía soportar la rosa. La rosa Admiral es grande, de un rojo intensísimo, algo aterciopelado, con muchos pétalos en su interior, apretaditos y arremolinados. Dobló el tallo. Tuve que cortarla y poner un tutor. No me gusta poner tutores a las plantas, pero a veces, no queda otra. Y su belleza duró muchos días. Cada mañana miraba cómo se abría con lentitud en su jarro. Un espectáculo!

Cierras los ojos y pasas al sentido del olfato. Y ya te pierdes en una explosión de los sentidos. Aroma intenso, grande, ampuloso, pero no llega a embriagar.

El rosal ha continuado creciendo. Vigoroso, de hoja ancha. Precisa los cuidados de cualquier rosal: sol, agua, prevenir plagas y podarlo convenientemente. A cambio, ofrece un largo período de floración desde la primavera al otoño.

En el jardín está ubicado al lado de un rosal inglés de David Austin, la rosa reina de Suecia y llevan un mano a mano en competición de belleza.

Pero al final intento poner paz entre ellas. Cada rosal, cada vida tiene su belleza. Inútil competición!

Hoy que acaba el estado de alarma y que parece que la vida toma un cierto suspiro de tranquilidad, mi rosa Admiral está a punto de abrirse. Esta vez, el tutor le ayudó. No ha doblado el tallo. Bien puesta y alegre va a ofrecer lo mejor de su gran hermosura. Gracias, naturaleza!!!