Restaurant La Calèndula en Regencós (Girona)

Restaurant ubicado en la Costa Brava pero en el interior. Siempre el campo da la sensación de calma, por contraste con la energía del mar.

Llegué pronto al restaurant, finales de verano con un sol de justicia. Di una vuelta por el pueblecillo. Lo recordaba de pequeña pero no tan bonito como ahora. Una preciosidad de casas de piedra y flores. Le dediqué un paseo en este blog https://florsipoesia.wordpress.com/paseo-en-regencos-girona/. Inesperado. Como el mismo restaurant del que habíamos hablado cientos de veces en el curso de jardinería. Nos apasionaba la idea de una comida con flores. Bajo la sombra de un árbol y al lado de una hortensia pensé antes de entrar en el recinto, que había acertado en la elección. Se notaba en el ambiente algo tranquilo y sereno que preludiaba una comida deliciosa.

La Caléndula lleva años trabajando para ofrecer al comensal, un espacio y tiempo de alta calidad. El entorno está cuidadísimo, el servicio es óptimo, un trato natural, cercano y profesionalmente impecable. La propietaria y creadora de la idea, Iolanda Bustos, se acerca al final a hablar contigo. Un placer! https://www.lacalendula.net/ca

La carta. La carta es un sueño de perfección. Cada plato está presentado en su descripción tan atractivo, que piensas que has de volver a probar todos los que puedas. Los vinos están descritos poéticamente en función de las flores que habitan su entorno. No sigo.

Pero lo mejor es probar esta comida Cada plato como esperas, lleva flores. Se puede pensar que es una cuestión estética, que ciertamente lo es. Pero lo curioso son las texturas que ofrecen las flores y el valor añadido en sabores que aportan, desde lo más dulce a mil matices que degustas en el paladar. Muy distinto a hierbas aromáticas o sazonadores. Cada elemento tiene su punto, pero las flores tienen voz propia. Hay que escucharlas.

Llega el primer plato que acompañé con cava… No voy a describir los platos. Hay que probarlos y me decidí a abrir una sección en el blog de cocina con flores. Me fascinó la idea y el sabor…y empezar experimentar. Ahora bien, el primer post tenía que ser dedicado a este restaurant, sin ningún género de dudas, la maestría y profesionalidad siempre por delante!

Me quedo con la imagen de La Caléndula y la poesía en el plato, una sinfonía de tonos en el paladar y la mirada perdida en el jardín, llena de mil flores un mediodía agradable de agosto…