Rosa Nicolas Hulot

Rosal Nicolas Hulot-Meifazeda. Familia: Rosaceae

La rosa Nicolas Hulot es una rosa bellísima de profundo y magnífico olor. Pertenece a la familia de los rosales híbridos de té o rosales de flor grande.

Este tipo de rosal, se caracteriza por sus largos tallos con una única rosa.  Las flores son de gran tamaño entre 7 y 15 cm. de diámetro, y he podido observar que el segundo año, el rosal ha regalado unas flores más grandes que el primero. Lo planté el año pasado en una zona resguardada de vientos, ya que en la zona son potentes, con bastante sol.

Sobre riegos, admito que quizás debería haberlo regado más, ya que a pesar de intensificarlos entre finales de primavera y durante el verano, lo cierto es que durante el resto del año, solo lo he regado los fines de semana cuando tengo tiempo de ir al jardín de mi abuela. También lo he ido abonando con productos adecuados a rosales con la frecuencia indicada en el producto, especialmente a finales del verano y después de las floraciones.

A mí la poda siempre me cuesta. En el curso de jardinería y los manuales viene claramente indicada y recomendada por no decir absolutamente obligatoria para tener bien el rosal, pero a mí me da tristeza sacar 2/3 partes de los tallos. El primer año por ser el primero, lo dejé tal cual, pero este año lo hice y la verdad es que el rosal se ha puesto hermosísimo.

Cuando se compra un rosal es importante leer bien las etiquetas o buscar un poco de información. Yo he cometido un montón de errores, especialmente por la altura del rosal, ya que al plantar varios no tuve en cuenta esa variable y los tuve que replantar para que todas las rosas se pudieran ver (se suele poner los altos detrás y los más bajitos delante) y más que error, ciertas desilusiones cuando la imagen de la etiqueta era de una rosa grande y el rosal sacaba luego una rosa chiquita. Básico recabar bien toda la información.

Pero debo decir que cuando compré el rosal Nicolás Hulot, no me di cuenta del bellezón que me llevaba a casa porque en poco tiempo se ha convertido en un rosal alto y robusto con unas rosas grandes, espléndidas y de perfume embriagador. Algo que confieso me he encontrado porque simplemente, no leí la etiqueta…errores de principiante!

Me gusta seguir cada día en verano, la evolución del nacimiento de la rosa. Subo todas las escaleras que cruzan el jardín hasta llegar junto a él, y con los primeros rayos de sol del día, admito que me transmite una energía vital de luz, muy difícil de explicar. Y para muestra un botón:

Un acierto al azar fue plantarlo entre dos lavandas. En el curso de jardinería explicaron que la combinación lavanda/rosal es óptima porque las lavandas ahuyentan los pulgones. A veces, suena la campana por pura casualidad y aciertas! El rosal de momento (toco madera) no tiene ningún pulgón…

Os dejo con el bautizo de la rosa… parece que tienen también sus ceremonias.