Té puerh

Para Albert Bover

Lugar tranquilo, terapéutico y agradable en el corazón del casco antiguo de Barcelona. Leo en la puerta: masajes y tés. Curiosa combinatoria, pienso. Entro con decisión. Si Albert Bover, el pianista y amante del té recomienda el sitio, seguro que está muy bien. Su nivel de exigencia y fino paladar acreditan con creces sus recomendaciones.

El local es de lo más agradable. Muebles antiguos y usados muy confortables, el suelo gris y desconchado con entrada de cristal. Al fondo un minijardín con pared rojo Pompeya. Directamente voy hacia la luz y las plantas. Tomo asiento en un amplio sofá.

La tarde, algo fría de primavera, va cayendo. Miro el cielo y aún se ve el dorado del sol.

Pido un Puerh. Voy sobre seguro. Minuto el tiempo y lo dejo un pelín más porque me gusta ese sabor terroso que agarra. Hay que controlar, porque a un punto, ya te has pasado, pero he acertado, agarra bien sin pasarse.

El color es oscuro. Parece café. Me gusta mucho este té. El agua casi a 100 grados y hay de dejarlo cuatro o cinco minutos infusionar. Al menos, a mí, así me gusta. Normalmente, cuando lo preparo en casa, el primer infusionado lo tiro. El segundo es el bueno, pero claro, en esta tetería, a pesar del buen cuidado que ponen en su elaboración, no llegan a tanto. Da igual, está muy bueno la verdad.

La tetera que uso es pequeña y de barro. Puede infusionar varias veces. El Puerh aguanta bien. Es un té que ayuda a digerir. Aligera el estómago.

La tarde y la semana finaliza. Intensa de trabajo. Demasiado. Espacios como éste, recuperan por su tranquilidad y belleza deliberadamente buscada y conseguida.

De fondo, suena música de jazz y recuerdo algunas interpretaciones de Albert. Ya que la recomendación de la tetería es suya, a él queda dedicado el post. Gracias por el sitio, gracias por tu música. Con ella os dejo. Ah! Y lo que sí recomiendo es que vayáis a escuchar sus conciertos en vivo y directo!!!

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